sábado, 26 de julio de 2008

Del Libro Inèdito:MORIR EN AYACUCHO


Campanas de Huamanga
Din don, din don
abran paso,
las voces perleras
de Santo Domingo
han empezado
a acompasar
los presurosos pasos
de mi madre
que envuelta en su rebozo
de cachemira y su
monillo de Castilla
avanzan por las callecitas
empedradas
donde siguen trinando
las guitarras de Hatun calle
y Munay Pata.

Vuela, vuela presurosa
charanguera aurorina.
Allá vienen las ondas chillonas
de Santa Clara monacal,
ahí se acercan
con su alfombra de estrellas
y canciones metálica
a bendecir
los cansados pasos
de mi madre Alejandra.

Din don, din don
abran paso
son las campanas de
Huamanga
que han empezado a desfilar
con su manojo de lirios
por la vía láctea
de la eternidad.

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